Calabaza de invierno para el cancer

El pintor y gourmet francés Toulouse Lautrec sentía una especial predilección hacia la calabaza de invierno, más por su llamativo color que por cualquier otra de sus características, sin saber » que el color es precisamente la fuente de su riqueza. La calabaza está repleta de carotenoides, lo mismo que numerosas frutas y verduras. El más famoso del grupo es el betacaroteno, ese pigmento naranja típico de la zanahoria que también aparece en otras verduras y variedades de calabaza. Durante la última década, el poder del betacaroteno frente al cáncer ha sido objeto de un gran interés científico.

Investigaciones sobre hombres realizadas en Gran Bretaña en 1980 mostraron que quienes consumían a diario frutas y verduras ricas en este elemento tenían cerca de la mitad de riesgo de cáncer frente a quienes no tenían esa costumbre. Según otro estudio, los fumadores reducen las probabilidades de riesgo si siguen una dieta rica en betacaroteno (cuidado con los suplementos: está comprobado que las dosis excesivas de betacaroteno pueden elevar el riesgo de cáncer).

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Un comentario para “Calabaza de invierno para el cancer”

  1. Charly | CelulasMadreAdultas.org dice:

    Es una interesante información, no sabía que la calabaza tuviera estas propiedades de tipo carotenoides, me pregunto si la calabaza como luego la venden en dulce tendrá las mismas propiedades.

    Aún así es muy bueno comer calabaza en diferentes formas y sobre todo complementarse con opciones en el mercado para mejorar la salud, en especial combatir o contrarrestar el cáncer.

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