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Planta adormidera calmante para hematomas

Sábado, 28 de mayo de 2011

Planta de hojas abrazadoras, de color azulado, flores grandes y terminales y frutos en forma de cápsula. Sus propiedades narcóticas son conocidas desde la antigüedad más remota, de allí proviene su nombre. Su uso fundamenta] es de calmante: Las hojas y cápsulas de adormidera hervidas en agua, sirven para preparar una cataplasma calmante para hematomas, lastimaduras dolorosas, cólicos y dolores reumáticos. Para cólicos, irritaciones de intestinos, vómitos nerviosos y estados de ansiedad e insomnio, se recomienda el siguiente té: agua 1 litro, cápsulas quebradas y sin semillas 10 grs., se calienta hasta ebullición, se deja enfriar tapado y se cuela.

En caso de insomnio, se aconseja tomar una taza media hora antes de acostarse. En los otros casos un pocilio de café cada 45 minutos o una hora. Para cutis inflamado se recomienda preparar un cocimiento de la misma manera que el té, pero se lo deja hervir durante 10 minutos; se empapa una toalla pequeña y se aplica en el rostro en forma de compresa tibia. Un cocimiento de hojas, cabezas de adormidera y hojas de coca (este último opcional), sirve para gargarismos y buches calmantes de dolores y molestias de boca y garganta. Para este mismo fin se puede preparar una tintura.

ADORMIDERA

Sábado, 26 de septiembre de 2009

El opio, que se aplica a la fabricación del láudano, contiene numerosos alcaloides, cerca del 10 por 100 de morfina, codeína, papaverina, narceína, tebaína y otros. El láudano, a su vez, contiene el 1,1 por 100 de morfina, se suministra contra Ips dolores intestinales (15-20 gotas sobre un terrón de azúcar o en un poco de agua azucarada). No olvidar que todos los fármacos derivados del opio son tóxicos; hay algunos, incluso, que son estupefacientes. La prescripción quedará exclusivamente reservada al médico.

Adormidera

Viernes, 25 de septiembre de 2009

Es una planta herbácea cultivada en Asia Menor, Egipto y Asia oriental.
Propiedades curativas. Se usan las flores y las cápsulas (o cabezas) y de modo particular el jugo que se desprende de las incisiones practicadas en las cápsulas aún no maduradas, de un tamaño mayor que un huevo; este jugo, al condensarse en el aire, forma unos panes redondos del tamaño de una cebolla, de color pardo claro, de olor narcótico, de sabor amargo (peso: 250-700 g)