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Hacia la salud integral

Domingo, 31 de octubre de 2010

Mucha gente cree que salud integral actúa sólo para curar una gripe, un dolor de cabeza o el cáncer, y que una alimentación como la que aquí se propone, donde existe un profundo criterio de equilibrio, y donde se tiene en cuenta la existencia de las fuerzas del universo, sólo resolverá lo que tiene que ver exclusivamente con el plano de lo físico. Si vemos, realmente, la energía de cada alimento, si podemos percibir la fuerza de un grano de cereal, de una verdura cultivada orgánicamente, si percibimos la potencia de la tierra, el proceso que hace una semilla para germinar, crecer, desarrollarse, impregnarse de tanta fuerza vital, la energía del fuego, la sal del mar.

En fin, si podemos captar la importancia que tiene la persona que elabora el aumento, que en un estado de gran atención corta minuciosamente una zanahoria, una cebolla, con todo su ser vibrando el unísono con lo que tiene en sus manos, con la tabla de madera, con la nobleza de cada elemento que en ese momento hay a su alrededor, es posible, entonces, pensar que lo antes mencionado sólo resuelve el malestar físico.

Cómo elegir los alimentos naturales

Sábado, 30 de octubre de 2010

A partir de los alimentos naturales podemos revertir el desequilibrio interno de nuestro organismo y, así, utilizar todo el poder de curación de la naturaleza. En este post, cómo aprender a elegir instintivamente aquellos alimentos que mejor nos sientan y más necesitamos para  alcanzar la verdadera salud integral. La forma en que hoy vivimos, el ritmo vertiginoso, las exigencias externas (y nuestras propias exigencias), nos han alejado de un estilo de vida natural, entendiendo por esto el contacto con la Naturaleza y todo lo que ella implica (aire puro, agua, tierra, fuego, árboles, plantas, animales, otras personas, nosotros mismos) y también ciertos momentos de ocio, de silencio, de tranquilidad y, fundamentalmente, de vivir sin esfuerzo y sin apuro.

La alimentación natural, cuando está acompañada de una actividad física adecuada, de una tranquila y buena oxigenación y de la meditación, es imprescindible para la prevención y resolución de conflictos emocionales y enfermedades físicas y mentales. Después de todo, es en la Naturaleza que encontramos las fuentes de la curación. Si aprendemos a confiar en ella y conocer sus posibilidades curativas entregándonos conscientemente y con conocimiento a sus ciclos de autorregulación, ninguna enfermedad puede ser incurable.