Características generales del guaraná

La planta de guaraná es una trepadora que crece, en forma de lianas, en la selva del Amazonas -especialmente en la zona que corresponde a Brasil y a Venezuela.
La paulina cupana tiene un fruto en forma de cápsula, de color rojo; hay que dejarlo secar para abrirlo fácilmente y obtener la única semilla que crece en cada ejemplar.
Las semillas constituyen la parte más utilizada del guaraná: se les quita la cubierta externa (tegumento), se tuestan y se machacan hasta que quede un polvillo de color marrón.

Paulina cupana: El elixir del Amazonas

Paulina cupana es la denominación científica del guaraná, una planta que fue descubierta “oficialmente” en el Brasil en el siglo XVII, en las misiones jesuíticas, pero que los pueblos originarios de la región la utilizaban desde mucho tiempo atrás.
Las tribus de esa zona amazónica eran reconocidas por su fortaleza a las enfermedades, su resistencia física y su capacidad de vivir muchos años.
El primer registro escrito sobre el guaraná apareció en 1664, en los diarios de conquista del padre Bettendorf, uno de los jesuitas que estableció su misión donde vivían los andiraces, una tribu típica del lugar: “hay un arbusto que produce un pequeño fruto que ellos llaman guaraná: lo secan, lo muelen y le dan forma de unas bolas que ellos atesoran tanto como los hombres blancos cuidan su oro. Les da tanto poder, que cuando van de caza por un día entero no sienten hambre. Además de esto, baja la fiebre y mejora los dolores musculares y de cabeza”.

La guaranina, la cafeína del guaraná

En la paulina cupana, la cafeína se denomina “guaranina”, sustancia con idéntica composición química a la de este estimulante.
Una semilla de guaraná contiene un 5,8% de cafeína, un número para nada despreciable si se observa que el célebre café arábigo tiene 1,2% de cafeína, comparando iguales cantidades. Sin embargo, hay una diferencia entre consumir cafeína con una taza de té o de café, y consumir esta misma sustancia a través de productos con guaraná: en el primer caso, la absorción del estimulante es más rápido y produce un aumento súbito de la energía, pero que dura poco tiempo; en cambio, la guaranina se libera con mayor lentitud y, de este modo, tiene efectos energi-zantes sólo un poco más leves y de mayor duración..

La cafeína, su compuesto fundamental

El guaraná debe sus propiedades ener-gizantes y estimulantes a las metilxantinas, un grupo de moléculas que tiene, en su lista, a una sustancia muy famosa: la cafeína. El nombre de “cafeína” se adoptó porque esta sustancia se descubrió por primera vez en el café, pero no es sólo en esta planta donde se puede encontrar a este estimulante tan difundido: más de 60 especies vegetales contienen cafeína entre sus principios activos.
¿Cuál es su efecto más importante?
En una dosis de 150 a 200 mg, la cafeína estimula las funciones psíquicas: favorece la memoria, aumenta el rendimiento intelectual y contrarresta el cansancio de la mente, La asociación de ideas y la atención también se mejoran con el consumo de esta sustancia.
Además, beneficia al sistema cardiovascular, porque aumenta la frecuencia cardíaca, estimula favorablemente la presión arterial y mejora la circulación sanguínea.
En el cerebro, induce a una sensación de euforia y de energía durante algunas horas, porque inhibe la acción de un neurotransmisor que provoca calma y tranquilidad.

Un estimulante psicofísico que aporta equilibrio

La paulina cupana pertenece al grupo de las denominadas adaptógenas, ya que contienen una o más sustancias que tienen la capacidad de establecer una relación más armónica entre el individuo y el medio. Además del guaraná, el gingko biloba y el ginseng, pertenecen a esta categoría tan particular. También, tiene alguna similitud, en algunos aspectos, con el mate, el té y el chocolate, todos tienen principios activos pertenecientes a la familia de las metilxantinas, sustancias que tienen un efecto estimulante sobre el sistema nervioso central. Hace muchos años ya fue demostrado que el guaraná puede inhibir la agregación plaquetaria, algo muy importante desde el punto de vista de la protección cardiovascular, porque evita obstrucciones y la formación de coágulos. Al mismo tiempo, se ha comprobado que ejerce una acción antibacteriana. El otro aspecto importante es su capacidad de proteger el sistema gastrointestinal, la base de esta protección la logran los raninos, sustancias con elevada acción antioxidantes, perteneciente a la familia de los llamados “flavonoides”. Todas estas cualidades convierten al guaraná en un excelente energizante sin contraindicaciones.

Aloe para la faringitis

Inflamación de la mucosa faríngea, con escasa o nula participación del tejido linfoide de la misma. Puede ser aguda o crónica.
La faringitis aguda suele acompañarse de infecciones de las vías respiratorias superiores o constituir el inicio de dichas patologías.
SINTOMATOLÓGICO.
Jugo de Aloe-manzana, 90 ml/día en 2 tomas.
Vitamina C, 2 comprimidos cada 6 horas.
Propóleos de abeja, 1 comprimido cada 6 horas.

Jugo de aloe para la sinusitis

Dolor en una o ambas mejillas, en casos de sinusitis maxilar.
Dolor en la frente uni o bilateral, en casos de sinusitis frontal.
Pesadez supra orbitaria.
Congestión nasal y exudado de moco purulento.
Visión borrosa.
El dolor se puede irradiar al oído, a la sien y a la parte inferior-posterior de la cabeza. Este síntoma puede tener una intensidad de moderada a severa y es característico del mismo que varíe durante el día y con los cambios de posición de la cabeza; en el 50% de los casos se acompaña de fiebre. La evolución es corta y cede en pocos días luego del tratamiento.
SINTOMATOLÓGICO.
Jugo de Aloe, 90 ml/día en 2 tomás.
Ajo, 1 comprimido cada 6 horas. Vitamina C, 2 comprimidos cada 6 horas.
Propóleos de abeja, 1 comprimido cada 6 horas.
A nivel local aplicaciones de Crema caliente de Aloe para calmar el dolor.

Aloe para la rinitis aguda

Se caracteriza por presentar un cuadro similar a la faringo-laringitis, con rinitis inicial, ronquera y tos. La enfermedad dura de 3 a 7 días, pero si le sigue un cuadro gripal o una rinitis aguda, su duración es mayor. Con frecuencia se asocia a la rinitis, faringitis, conjuntivitis, ocasionando mayor cantidad de síntomas respiratorios (voz ronca y tos).
SINTOMATOLÓGICO.
Jugo de Aloe-manzana, 120 ml/día en 2 tomas.
Vitamina C, 2 comprimidos cada 6 horas.
Propóleos de abeja, 1 comprimido cada 12 horas.
Té de Aloe, en infusiones calientes, agregando cucharadas de miel de abeja.

Jugo de Aloe para estreñimiento simple

Es la alteración en el ritmo y la frecuencia en las evacuaciones de las heces (materia fecal). El tamaño de estas y su dureza no son diagnósticos de estreñimiento.
La mayoría de los adultos normales experimentan breves episodios de estreñimiento cuando alteran sus hábitos normales, como la dieta, cambios de domicilio o en episodios de estrés, entre otros.
La defecación normal es variable para cada individuo, pero sus características principales son que sea indolora y con una frecuencia entre 4 a 6 veces en la semana. Por lo tanto, para hablar de estreñimiento se debe tomar un período de dos semanas en las cuales el individuo no tenga ninguna deposición y en ausencia de fármacos que desencadenen dicho trastorno.

SINTOMATOLÓGICO.
Jugo de Aloe, 160 ml/día, dosis que se ajustará según la evolución. Superado el cuadro actual se indicará una dosis de mantenimiento de 60 ml/día en 2 tomas.
Té de Aloe, 2 litros al día.

Aloe vera para la ulcera gastroduodenal

La úlcera es un defecto de la mucosa gastroduodenal (perdida de sustancia). Suelen presentarse en el estómago, píloro o bulbo duodenal; con menor frecuencia se ven también en las primeras porciones del duodeno.
Pueden ser únicas o múltiples y penetran hasta la capa muscular de la mucosa.
Predomina en varones entre los 30 a 50 años.

SINTOMATOLÓGICO.
Jugo de Aloe, 120 ml/día en 2 tomas. Comenzar con pequeñas cantidades y, según tolerancia, ir aumentando progresivamente hasta llegara la dosis indicada. Controlados los empujes disminuir la dosis hasta llegar a la de mantenimiento: 60 ml/ día en 2 tomas.
Vitaminas A y E, 1 comprimido cada 12 horas.
Té de Aloe, en infusiones frías 3 litros al día.
Propóleos de abeja, 1 comprimido cada 12 horas.