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Planta pulmonaria y su propiedades

Miércoles, 3 de noviembre de 2010

Asimismo, la pulmonaria es muy rica en sales minerales, sobre todo en ácido silícico, que favorece la cicatrización de las lesiones óseas y aumenta la resistencia de los tejidos y la actividad de los leucocitos frente a todo tipo de infecciones. Para uso medicinal se emplean sus flores y hojas, que se cortan y se secan a una temperatura no superior a los 45 °C. Se presenta en jarabe, infusión y decocción. En forma de infusión se utiliza para aliviar tos, afonías, bronquitis y dolores de garganta.

También puede proporcionar mejoría en caso de diarrea, hemorroides y afecciones de la vejiga urinaria. La decocción al 10 % de la planta de pulmonaria se emplea en compresas como desinfectante y antiinflamatoria de heridas y para aliviar picaduras de insectos. No es conveniente prolongar su ingesta durante mucho tiempo debido a que puede sobrecargar el hígado. Esto ocurre porque contiene alcaloides que pueden resultar tóxicos para este órgano. Lo mejor es optar por hacer tomas discontinuas en el tiempo (por ejemplo, durante quince días puedes beber la infusión y otros quince descansar).

Pulmonaria contra la tos

Lunes, 1 de noviembre de 2010

Es excelente como desinfectante pulmonar, aunque no es tan conocida como otras plantas con una finalidad parecida. También ayuda a cicatrizar heridas y rebajar procesos inflamatorios. La pulmonaria (Pulmonaria officinalis debe su nombre a sus hojas con manchas blancas que nos recuerdan a los pulmones. Se trata de una planta herbácea perenne cuyo rizoma se encuentra a algunos centímetros de la tierra y sigue su curso horizontal. Desarrolla un tallo de 10 a 30 cm con hojas alargadas, alternas y de superficie rugosa. Éste está rematado por flores rojizas, que poco a poco se vuelven azuladas. Contiene, en gran cantidad, mucílagos y alantoína que ayudan a rebajar las inflamaciones y a cicatrizar heridas.

Pulmonaria

Miércoles, 5 de mayo de 2010

Planta herbácea perenne, cuyas hojas oblongas están recubiertas por numerosas manchitas blancas que recuerdan vagamente un pulmón. Las flores al abrirse son encarnadas, al cabo de dos o tres días se vuelven violetas; están agrupadas en ramilletes un poco inclinados.